Los muros físicos y las concertinas ya no son suficientes. Los centros penitenciarios modernos enfrentan una doble amenaza invisible: la incursión de drones comerciales que entregan contrabando en patios y ventanas, y el uso ilícito de teléfonos móviles por parte de los internos para dirigir organizaciones criminales desde el interior.
PROJammers le ofrece soluciones muy consolidadas de bloqueos de frecuencias y un escudo anti-dron diseñados para restaurar la hermeticidad de la prisión. Nuestra tecnología corta el enlace entre el interior y el exterior, garantizando el cumplimiento de la pena en aislamiento comunicativo y protegiendo la integridad de los funcionarios.
Frente a las soluciones de seguridad convencionales que reaccionan tarde, nuestra metodología se basa en la supremacía espectral. No nos limitamos a «escuchar»; analizamos y dominamos el entorno electromagnético para anular amenazas antes de que se materialicen.
En un entorno penitenciario, los sistemas de detección estándar fallan por el «ruido» de la ciudad o la densidad de los muros. Nuestra tecnología supera estas limitaciones mediante un monitoreo proactivo y discriminativo.
La respuesta ante una amenaza debe ser quirúrgica. Nuestros sistemas evitan el daño colateral operativo que causan las soluciones de bajo coste.

Cúpula anti-dron activa durante las horas de salida al patio para impedir el lanzamiento de drogas, armas o teléfonos desde el exterior de los muros.
Inhibición intensiva de telefonía móvil para internos de alto perfil, anulando su capacidad de emitir órdenes al exterior o intimidar testigos.
Anillo de detección temprana para identificar operadores de drones ocultos en las inmediaciones del centro penitenciario.
Bloqueo técnico de dispositivos de grabación o transmisión ocultos durante los encuentros con familiares o abogados, lugares comunes donde se usan estos dispositivos para comunicaciones clandestinas.
Implementamos una inhibición de alta densidad diseñada para penetrar estructuras metálicas y naves industriales, impidiendo que los internos coordinen actividades delictivas bajo la cobertura de su actividad laboral.
Desplegamos barreras electrónicas concentradas en los muelles de carga para neutralizar cualquier dispositivo RCIED, tracker o teléfono oculto en los vehículos de proveedores antes de que crucen el segundo perímetro de seguridad.
No. Esta es nuestra prioridad. Configuramos «ventanas espectrales» precisas que dejan pasar las frecuencias exactas de sus radios TETRA, DMR o UHF, inhibiendo absolutamente todo lo demás a su alrededor.
Combinamos la inhibición RF con sensores ópticos/térmicos y bloqueo de navegación satelital (GNSS Spoofing/Jamming). Si el dron no usa radio, lo cegamos en su navegación GPS, impidiendo que sepa dónde está el patio para soltar la carga.
Los equipos de interior se instalan en zonas técnicas de acceso restringido, o se utilizan unidades compactas camufladas en la infraestructura, siempre con carcasas antivandálicas y alarmas de manipulación.
Cumplimos rigurosamente los estándares ICNIRP. Las antenas se instalan en azoteas o puntos elevados, dirigiendo la energía hacia las zonas comunes. Todas las zonas mantienen una saturación ambiental estable y dentro de los valores permitidos.
Cumplimos estrictamente los estándares internacionales ICNIRP sobre exposición a campos electromagnéticos. Al usar antenas direccionales (sectoriales) enfocadas hacia el exterior del recinto, garantizamos que los niveles de radiación en las oficinas y zonas de trabajo interior sean nulos o inocuos, cumpliendo con las distintas normativas internacionales sobre prevención de riesgos laborales.