En un mundo hiperconectado, el ataque más devastador no siempre llega a través de un servidor, sino a través de un micrófono oculto o un teléfono móvil comprometido dentro de la sala de reuniones. Mientras sus firewalls protegen los datos digitales, nuestras soluciones protegen la voz y la presencia.
PROJammers despliega una arquitectura de seguridad activa que detecta escuchas, bloquea grabaciones y garantiza que sus decisiones estratégicas permanezcan estrictamente confidenciales.
La ciberseguridad tradicional se detiene donde empieza el mundo físico. Nuestra metodología cierra esa brecha: transformamos sus salas de reuniones y despachos en «búnkeres digitales». No nos limitamos a buscar micrófonos de forma reactiva; implementamos un ecosistema de contramedidas activas que hace imposible la extracción de información, ya sea por transmisión, grabación local o fuga acústica.
Los barridos electrónicos estándar son ineficaces contra las amenazas modernas de «almacenamiento y reenvío» (burst transmission) o dispositivos apagados. Nuestra tecnología ve lo que otros ignoran.
Detectar la amenaza no es suficiente; hay que anular la capacidad de registrar o transmitir la información sensible en el momento crítico.

En entornos de alta amenaza, confiar solo en el software es un error. La división de ingeniería de PROJammers diseña la arquitectura total de su seguridad, abordando desde el espectro radioeléctrico hasta la solidez física de los muros y la fiabilidad del personal. Desarrollamos soluciones que cubren los vectores de ataque técnicos, físicos y humanos que los equipos estándar ignoran.
La fuga de una sola conversación estratégica puede costar millones en valoración bursátil, reputación o seguridad nacional. Nuestras soluciones TSCM, físicas y de investigación ofrecen un retorno inmediato al mitigar riesgos existenciales, garantizando que el secreto sea absoluto.
Asegure que sus innovaciones, patentes y estrategias de mercado no lleguen a la competencia antes de su lanzamiento. Bloqueamos el espionaje industrial en su origen, ya sea técnico o humano.
Garantice un entorno limpio («Clean Room») para fusiones, adquisiciones y acuerdos diplomáticos. Negocie con la certeza de que la otra parte no tiene acceso a sus deliberaciones internas mediante escuchas o filtraciones del personal.
Al neutralizar cámaras y micrófonos ocultos en despachos privados y zonas residenciales VIP, eliminamos la posibilidad de capturar material sensible utilizado para la coacción personal o profesional de altos directivos.
Mediante la investigación privada de los eslabones de la cadena y el análisis de comportamiento, identificamos y neutralizamos a empleados desleales o coaccionados que actúan como vectores de extracción de información física o digital.
Aseguramos los canales por donde viaja la información física. Desde la revisión de valijas hasta el blindaje de salas de servidores, garantizamos que los documentos y soportes físicos no han sido manipulados ni interceptados en tránsito.
Evite la parálisis que genera la sospecha («paranoia corporativa»). Al certificar sus espacios y procesos como seguros tras una auditoría integral, su equipo directivo puede operar con libertad, sabiendo que el entorno está sellado.
La legalidad depende de la jurisdicción y el tipo de usuario (Gobierno vs. Privado). PROJammers asesora sobre el marco legal y ofrece alternativas pasivas (como las jaulas de Faraday o la supresión ultrasónica) que son completamente legales en la mayoría de territorios al no interferir en el espectro público exterior.
Sí. Nuestra tecnología de Análisis de Uniones No Lineales (NLJD) detecta los componentes semiconductores físicos de los circuitos electrónicos. Un micrófono oculto en una pared «brilla» ante nuestros sensores aunque lleve años desconectado.
No. Utilizamos antenas direccionales y ajuste de potencia quirúrgico («Inhibición Confinada») para crear una burbuja de silencio que termina estrictamente en sus paredes. Realizamos pruebas de perímetro para garantizar cero fugas.
Un barrido TSCM puntual puede durar entre 4 y 8 horas dependiendo del tamaño. La instalación de sistemas permanentes de monitorización y blindaje varía según la complejidad de la obra civil necesaria. Pero otros elementos como la seguridad física, estructural y verificaciones de los canales de información requieren de un estudio pormenorizado que no puede ser encuadrado en el tiempo, ya que depende de la magnitud de lo tratado.