La seguridad física (muros, CCTV, vigilantes) ya no garantiza la integridad de una sede. Los drones comerciales y el espionaje electrónico han roto el perímetro tradicional. PROJammers implementa una arquitectura de defensa invisible que blinda edificios gubernamentales, centros de datos y plantas industriales, asegurando que ninguna amenaza aérea o señal hostil pueda interrumpir la operativa ni comprometer la confidencialidad.
No solo instalamos equipos; desplegamos un «Escudo de Negación de Área» permanente que se integra con su ecosistema de seguridad actual, protegiendo sus activos críticos contra el espionaje industrial, ataques cinéticos (drones bomba) y exfiltración de datos.
La seguridad de una instalación crítica depende de la capacidad de identificar la amenaza en el horizonte, mucho antes de que alcance los muros físicos. A diferencia de la seguridad móvil, la protección fija requiere cero falsos positivos y una vigilancia que nunca duerma.
Al confirmar una intrusión en el perímetro de seguridad, el sistema activa protocolos de defensa automatizados o manuales de alta precisión.

Protección de reactores, turbinas y centros de control contra ataques cinéticos (drones explosivos) o ciber-físicos, asegurando el suministro eléctrico nacional sin interrupciones.
Bloqueo selectivo de comunicaciones móviles (4G/5G) para impedir la coordinación del crimen organizado desde el interior y neutralización de drones de contrabando en los patios.
Blindaje de sedes gubernamentales, bases militares y comisarías. Garantizamos la confidencialidad en salas de crisis y la soberanía del espacio aéreo sobre edificios del Estado.
Seguridad perimetral en embalses, desaladoras y plantas de tratamiento de agua potable ante intentos de sabotaje o contaminación intencionada mediante vectores aéreos.
Protección de torres de control y zonas de carga contra interferencias intencionadas y vigilancia no autorizada, asegurando la continuidad logística y la seguridad del tráfico aéreo/marítimo.
Defensa de los nodos de almacenamiento de datos bancarios y gubernamentales frente a espionaje de espectro y ataques físicos a sistemas de refrigeración o generadores.
Sí. A diferencia de los equipos móviles, nuestras soluciones fijas se conectan vía API con el Building Management System (BMS) de la instalación. Esto permite funcionalidades como el Slew-to-Cue, donde las cámaras PTZ y focos del perímetro se orientan automáticamente hacia la alerta detectada por el inhibidor.
La normativa para inhibición fija es distinta a la móvil. Asesoramos en la redacción del proyecto técnico necesario para solicitar la autorización de uso del espectro ante el organismo técnico en telecomunicaciones, justificando la necesidad de protección crítica para obtener los permisos de operación continuada.
Nuestros equipos cuentan con certificación IP67 y carcasas con tratamiento anticorrosión para ambientes salinos o industriales. Solo requieren una revisión anual de calibración de potencia y actualización de firmware ante nuevas amenazas, garantizando una operatividad 24/7 sin degradación excesiva del hardware.
La inhibición de radiofrecuencia se complementa con módulos de spoofing GNSS inteligentes. Si el dron no emite señal para ser detectado, el sistema satura las bandas de navegación por satélite (GPS, Galileo, Glonass) en el perímetro, creando una cúpula de desorientación que impide a la aeronave fijar su posición sobre el objetivo.
Cumplimos estrictamente los estándares internacionales ICNIRP sobre exposición a campos electromagnéticos. Al usar antenas direccionales (sectoriales) enfocadas hacia el exterior del recinto, garantizamos que los niveles de radiación en las oficinas y zonas de trabajo interior sean nulos o inocuos, cumpliendo con las distintas normativas internacionales sobre prevención de riesgos laborales.