La proliferación de drones (UAV) ha transformado el panorama de la seguridad global. Lo que antes era un riesgo limitado se ha convertido en una amenaza real para la privacidad, la seguridad física y la integridad de infraestructuras críticas. Los sistemas C-UAS (counter-unmanned aircraft systems) de PROJammers ofrecen una solución multicapa para detectar, identificar y neutralizar aeronaves no tripuladas antes de que alcancen su objetivo.
Nuestra tecnología no solo interrumpe el vuelo; proporciona un control total sobre el espacio aéreo protegido, garantizando la detección temprana y una respuesta proporcional ante cualquier incursión hostil.
Para neutralizar una amenaza, primero hay que verla. Utilizamos sensores combinados para una cobertura de 360 grados.
Una vez identificada la amenaza, nuestros sistemas despliegan contramedidas electrónicas precisas para anular la capacidad operativa del dron sin causar daños colaterales.

Blindaje electrónico de refinerías, centrales eléctricas y plantas de tratamiento de aguas frente a ataques o espionaje con drones.
Prevención de interrupciones operativas causadas por drones en áreas de aproximación y pistas, garantizando la seguridad de la aviación comercial.
Interceptación de drones utilizados para el contrabando de sustancias o dispositivos prohibidos en el interior de prisiones.
Creación de una zona de exclusión aérea temporal para proteger a grandes multitudes y figuras públicas durante eventos de alto perfil.
Sistemas móviles que generan una burbuja de protección activa alrededor de vehículos en movimiento para neutralizar drones merodeadores.
Vigilancia persistente para evitar la recolección de inteligencia técnica y proteger la privacidad de edificios oficiales.
Un UAS (unmanned aircraft system) es el ecosistema completo que permite el vuelo de un dron, compuesto por la aeronave (UA), la estación de control (GCS), el enlace de datos por radiofrecuencia y los sistemas de navegación satelital. Un sistema C-UAS (counter-unmanned aircraft system) es el conjunto de tecnologías diseñadas específicamente para detectar, identificar y neutralizar ese ecosistema, rompiendo el vínculo entre el piloto y la nave o anulando su capacidad de navegación para proteger un espacio aéreo determinado.
Sí. Mientras que los inhibidores básicos solo afectan el enlace de radio, nuestra tecnología de denegación de GNSS desorienta los sistemas de navegación satelital que utilizan los drones para el vuelo autónomo por puntos de paso (waypoints). Además, la integración de sensores ópticos y térmicos garantiza que el dron sea detectado visualmente incluso si no emite señales de radio.
El alcance varía según la configuración (portátil o fija) y las condiciones del entorno. Nuestras soluciones estacionarias pueden detectar objetivos a varios kilómetros mediante radiofrecuencia, permitiendo una neutralización efectiva mucho antes de que el dron alcance el perímetro crítico. En entornos urbanos, el sistema está optimizado para filtrar el ruido electromagnético y mantener un radio de protección robusto.
Nuestra arquitectura de saturación de banda ancha y el procesamiento de señales de alta densidad permiten la neutralización simultánea de múltiples amenazas. El software de control C2 está diseñado para priorizar objetivos según su trayectoria y nivel de riesgo, desplegando contramedidas automáticas que cubren sectores de 360 grados para detener incursiones masivas.
No, gracias a la gestión inteligente del espectro y a la creación de «listas blancas». Es posible configurar ventanas de operación y sectores de exclusión para que sus propios drones y redes de comunicación (como Wi-Fi o radio táctica) sigan operativos mientras el sistema bloquea específicamente las frecuencias de la amenaza identificada.
Debido a la naturaleza de la tecnología de inhibición, la venta y uso de estos sistemas están sujetos a la regulación vigente de cada país. Generalmente, su adquisición está restringida a fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, organismos gubernamentales, unidades militares y operadores de infraestructuras críticas debidamente autorizados.
Todos los sistemas de PROJammers están certificados bajo los estándares MIL-STD-810H. Esto garantiza un funcionamiento ininterrumpido bajo calor extremo, lluvia intensa, humedad salina y vibraciones constantes. Los chasis de aleación aeroespacial cuentan con gestión térmica pasiva y activa para operar en despliegues prolongados sin pérdida de potencia.