En un entorno donde el espionaje corporativo y la interceptación de comunicaciones son amenazas constantes, garantizar la confidencialidad no es opcional. La contra-vigilancia o TSCM (Technical Surveillance Counter-Measures) es el conjunto de procedimientos técnicos destinados a detectar, localizar y neutralizar dispositivos de escucha, cámaras ocultas o sistemas de transmisión no autorizados.
En PROJammers, proporcionamos tecnología de vanguardia y servicios de barrido electrónico para blindar sus espacios de decisión. No solo detectamos amenazas; aseguramos que su información crítica permanezca bajo su control absoluto.
Nuestros sistemas están diseñados para identificar transmisiones espía, incluso aquellas que operan en ráfagas o frecuencias complejas.
Utilizamos herramientas de ingeniería que van más allá de lo que el ojo humano puede detectar.

Protección de reuniones críticas donde se debaten fusiones, adquisiciones, planes de expansión o propiedad intelectual. Aseguramos que el contenido de sus conversaciones estratégicas permanezca dentro de las cuatro paredes del despacho.
Los activos de transporte VIP son objetivos vulnerables para la colocación de balizas de geolocalización o micrófonos ambientales. Garantizamos la privacidad total en sus desplazamientos terrestres y aéreos.
Realizamos barridos electrónicos periódicos en salas de control y centros de servidores para prevenir el espionaje industrial, el sabotaje técnico o la instalación de hardware malicioso en nodos de red estratégicos.
El entorno personal es a menudo el eslabón más débil. Blindamos las residencias particulares frente a intentos de chantaje, interceptación de comunicaciones privadas o vigilancia intrusiva por parte de terceros.
Prestamos servicios de inspección técnica en espacios donde la soberanía de la información y el secreto de estado son la prioridad máxima, cumpliendo con los estándares de seguridad más rigurosos.
Antes de la celebración de cumbres, conferencias privadas o eventos corporativos de alto nivel, desplegamos unidades móviles TSCM para garantizar que los espacios alquilados sean seguros y privados.
TSCM son las siglas de Technical Surveillance Counter-Measures. Es necesario porque los métodos de espionaje modernos son extremadamente difíciles de detectar sin el equipo especializado y la formación técnica adecuada.
Se recomienda realizar inspecciones periódicas de forma trimestral o antes de reuniones de alta relevancia. También es crítico actuar tras obras de remodelación o tras detectar cualquier sospecha de fuga de información.
Sí, mediante el uso de detectores de juntas no lineales (NLJD), podemos localizar circuitos electrónicos ocultos en paredes o techos, independientemente de si el dispositivo está transmitiendo en ese momento o si se encuentra apagado.
Un barrido básico suele limitarse a un detector de radiofrecuencia comercial. El servicio TSCM de PROJammers implica un análisis profundo del espectro, inspección física con detectores de juntas no lineales, termografía infrarroja y análisis de redes de cableado, cubriendo vectores de ataque que los equipos comerciales no pueden detectar.
Sí. Gracias a la tecnología NLJD (non-linear junction detector), podemos detectar la presencia física de circuitos electrónicos (semiconductores) ocultos en mobiliario, techos o paredes, incluso si el dispositivo está apagado o no tiene energía.
La duración depende del tamaño y la complejidad del área. Una sala de juntas estándar puede requerir entre 3 y 5 horas de inspección intensiva. El rigor es fundamental para garantizar la seguridad, por lo que no realizamos barridos rápidos que comprometan la efectividad.